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Asunciónico 2026. Día 3: Precisión, legado y explosión: el cierre perfecto

Desde el Asuncionico 2018 no contábamos con tres días de festival. De todas formas, la posibilidad de ver a un peso pesado como ya lo es The Killers resultaba irresistible. Pero vayamos paso a paso para describir cómo se vivió esta jornada.

Todavía con un marco de público algo más tímido, reducido y con el sol todavía alto, la mecha se encendió con Nott Damian, el quinteto local de canciones sinceras, que incluyó un cover de “Enjoy the Silence” de Depeche Mode y tuvo como invitada a Sari Carri.

Luego fue el turno de A Días de Júpiter, con un indie pop muy bien trabajado. Ver a una buena cantidad de personas coreando temas como la genial “El Tiempo de los Dos” resulta sinceramente motivador.

Junto a Supernova se completó el trío debutante en el festival. Éstos, incluyeron en su set un par de temas con Seba Elizeche (Ciudad Mansa) y Belén Pinto (Sandía, Evas, Tribu Sónica). Fue la primera vez de esta banda de Villarrica en el festival y esperamos seguir viéndolos más a menudo en escenarios de la capital.

Los Ollies se presentaban por segunda vez en Asunciónico y también lo hicieron muy bien. Más tarde, en ese mismo escenario llegarían los de Las Vegas y todos los apostados frente al vallado ya los estaban esperando. Sin embargo, más de un «victim» fue conquistado por el sonido indie de Mati Caballero y compañía.

Esperamos verlos a todos mucho más seguido y con más buena música.

El segmento internacional comenzó con Yami Safdie, la joven cantante argentina que llegó para presentar su disco “Querida Yo”, un álbum de canciones íntimas y acústicas bastante más tranquilo que todo lo visto en festival hasta ese momento.

Aun así, sorprendió con un original cover de “Prófugos” de Soda Stereo, fiel a su estilo, con guitarras acústicas y arreglos minimalistas. Fue un momento distendido que funcionó como bocanada de aire fresco.

Con El Mató a un Policía Motorizado, la temperatura volvió a subir. El quinteto argentino ofreció un recorrido equilibrado por toda su discografía, desde los inicios en 2004 hasta Super Terror (2023), sumando además el espíritu festivo de su reciente “20 Aniversario en Vivo”.

Durante una hora, desplegaron un show generoso, alternando canciones introspectivas con otras más enérgicas, acompañadas de un dinámico juego de luces y visuales. Su propuesta es directa: letras simples pero efectivas, que transmiten una búsqueda constante de bienestar incluso en medio de la incertidumbre.

Musicalmente, destacan por guitarras crudas y baterías firmes, con la voz de Santiago Motorizado como eje seguro en medio de todo ese conjunto. Junto a ellos, el público fue entrando en clima y respondió con entusiasmo creciente.

Los uruguayos de No Te Va Gustar también llegaron para celebrar su trayectoria. Desde el arranque con “Cero a la Izquierda”, su presentación se caracterizó por la precisión y la efectividad de su música. Con canciones pegadizas y un sonido pulido, conectaron inmediatamente con sus seguidores.

Agradecieron reiteradamente la invitación —en lo que fue su debut en el festival—, presentaron temas de su último disco “Florece en el Caos” (2026), como “En Llamas” y “Todo Mal”, e incluso invitaron a Yami Safdie a compartir escenario. Anunciaron además su regreso para finales de año, noticia que fue recibida con entusiasmo. Su show fue sólido, pensado para el disfrute del público, combinando clásicos y novedades, demostrando ser una banda con
muchas ganas de seguir haciendo lo que saben.

La mecha encendida por los argentinos, bien llevada por los uruguayos estaba a punto de hacer que la bomba estalle. Pues finalmente, poco después de las 22:30, a falta de la amenazante lluvia, Brandon Flowers y compañía desataron un huracán en Asuncionico.

En primer lugar, uno de los grandes atractivos en esta ocasión fue la reunión de su formación original. A pesar de que a Flowers siempre lo acompañó el magnífico Ronnie Vannucci Jr. (batería), en esta gira volvieron a unirse el gran Dave Keuning (guitarra), el excelente Mark Stoermer (bajo) y ¡cómo suena esa banda!

Con el bajista el caso es particular ya que, aunque había regresado a nuestro país luego de aquel show del 2013, en su segunda ocasión fue con los Smashing Pumpkins.

Ajustadísimos de principio a fin, el cuarteto se apoya en un par de músicos en teclados y guitarras y coros para profundizar su sonido indie rock tan influenciado por sonidos característicos de los 70s, 80s, y 90s.

Desde “My Own Soul’s Warning” el grupo no dio respiro en una presentación poderosa y elegante en todo sentido, con un Brandon Flowers sudando – literalmente – la gota gorda para meter a todo su público en el bolsillo.

Fueron 18 canciones, con particular destaque a “When We Were Young, “On Top” (la favorita de gran parte de los presentes esa noche), “Human”, “Read My Mind”, “Somebody Told Me” y una extensa “All These ThingsThat I’ve Done” donde el verso de “I got a soul but I’m not a soldier” se prolongó durante varios minutos con gran carga emotiva.

Personalmente, fue el mejor de los tres shows que la banda de Las Vegas ha dado en nuestro país. La química que proyectaban tuvo un efecto rebote hacia el escenario con a felicidad de ver, oir y sentir a esta gran banda, dando lo mejor de sí, así como los conocimos.

La intensidad lograda esa noche quedó grabada en la memoria colectiva: incluso algunos amigos quienes suelen mantenerse al margen, terminaron sumándose al pogo. Sí, fue esa clase de shows.

El cierre con Ysy A cumplió su función, aunque lo más memorable de la jornada ya había ocurrido.




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